Una vez alguien me dijo: “Yo estoy de vuelta"*1. Le contesté: “Yo no”, como para que quedara claro, muy claro, cual era mi situación. No, en realidad no era tan terrible. Lo que pasa es que a veces me siento más frágil (Sí, leíste bien, más). Ahora, que ya pasó tiempo, que terminó y volvió a empezar un año una y otra vez, que retomé y dejé mil veces mis clases de manejo, que fueron y vinieron muchas personas, creo que ahora, a la corta edad de casiveintitrés, yo también puedo decir “Estoy de vuelta”... ¿Qué? ¿Acaso creías mi inocencia? Es que soy muy buena actriz.