
¿Por qué a veces es tan difícil ser uno mismo? ¿Por qué es tan difícil expresarse y tratar de que el otro entienda realmente el punto? A veces no sé si no me entienden, no comparten mis ideas o yo creo que creo algo que en realidad no es lo que creo (¿?). En ese caso, entonces, me entienden bien, ¡y soy yo la que no se entiende a sí misma! Y es probable. Porque más de una vez no comprendo del todo por qué reacciono de tal o cual forma, y finalmente termino dándole la razón al otro, con el que previamente me enojé porque no me entendía. Definitivamente, las relaciones interpersonales son complicadas... ¿Son complicadas, o las complico yo? Y es que cuanto más sencillo parece algo, a la larga se torna más y más complejo. Tal vez es una reacción inconsciente, en la que enredo todo de jodida que soy, nomás. Y es ahí que valdría la pena preguntarse qué lo lleva a uno a boicotearse de esa forma, por qué lo hace más difícil de lo que es ¿Será una especie de masoquismo, en el que no me doy cuenta que lo que me mantiene viva es sufrir?? Porque,
para qué cruzar por el puente recién hechito si allá hay uno que se cae a pedazos ¿Acaso no es más tentador? ¿Y eso qué significa? ¿Que soy audaz y me gustan los retos? Noooo, para nada. Eso quiere decir que soy una “naba” (pero qué palabra más sutil!) que sabe que el puente se va a caer y que se va a hacer pomada contra el suelo... ¡y lo va a disfrutar!!! ¡Porque es demasiado feliz sufriendo como una condenada!! Y bue, cada loco con su tema...
