A veces escribir me libera, siento placer al hacerlo. Y sé que no soy buena, sé que no tengo ninguna técnica, pero disfruto escribiendo. Tal vez algún día escriba un libro para una de esas editoriales que probablemente no hacen plata vendiendo tu libro, pero sí cobrando por editarlo.
Sí, creo que sería capaz de escribir un libro. Debería. Así al menos cumplo con una de las tres cosas que hay que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro. ¿Tendrá que ser en un orden en particular? Porque lo veo difícil. Lo del árbol se puede solucionar, lo del libro ya dije que lo iba a hacer, pero ¿lo del hijo? No digo que falten ganas, pero se está complicando el tema de conseguir padre, un padre presente, me refiero. Porque los hijos se hacen fácil, pero formar una familia ya es otro cantar.
Por ahora, me quedo con el libro. Ya me estoy poniendo a pensar de qué se va a tratar...